Las Relaciones | Kabbalah Centre España

Las Relaciones

Para leer más sobre las relaciones ir a Spiritual Rules of Engagement, Las Leyes Espirituales de las Relaciones

Las relaciones son un tema que me fascina investigar y del que disfruto hablando, específicamente de la relación entre marido y mujer. De hecho es una de las conexiones más significativas que llegaremos a tener y de enorme impacto en nuestras vidas para bien o para mal.

Lo que ayuda a sostener una relación es seguir alimentándola con el mismo esfuerzo que invertimos en encontrarla. La cita a ciegas, las citas a través de Internet, salir a dos parejas – estamos dispuestos a aguantar todo lo imaginable y una vez que nos casamos, es un pendiente más de la lista que ya podemos tachar. “Casado”, ya está. “Niños”, ya está. “Carrera”, ya está. Con frecuencia tenemos una idea romántica de cómo será nuestra vida cuando nos casemos, una que por lo general no tiene que ver con la realidad. Es inevitable que la luna de miel termine y la vida continúe. Estamos muchas horas en el trabajo y pasamos más tiempo con nuestros colegas, intimamos con nuestras amigas y nos vemos para quejarnos de nuestras relaciones y sacar a los niños de paseo. Al final pasamos cada vez más tiempo separados y compartiendo lo que nos pasa con aquellos con los que compartimos el día a día .

Necesitamos crear tiempo para reencontrar a la persona que importa en nuestras vidas, reconectar y compartir. Esto es un aspecto fundamental de cualquier relación. Necesitamos dedicarle tiempo. Esta conexión tiene el potencial para ser totalmente satisfactoria y completa y ayudarnos a alcanzar niveles de intimidad que ignoramos que existen.

Desafortunadamente, con frecuencia las parejas no alimentan su amor de forma regular y cuando surgen las dificultades no hay una base sólida para empezar a trabajar. Es por eso que esta idea de alimentar una relación es probablemente una de las claves centrales. Son los cimientos que determinarán el desarrollo de experiencias y conflictos futuros.

Por ello me gustaría compartir contigo cuatro importantes claves para cultivar las relaciones.

1. Haz el propósito de ver lo bueno en el otro. Necesitamos hacer un esfuerzo conciente para ver lo bueno porque esto nos permitirá apreciar a nuestro compañero. Esto es algo que hacemos cuando empezamos a salir con alguien. Le quitamos importancia a lo negativo y le damos demasiada importancia a lo positivo. Desafortunadamente, la balanza se inclina hacia el lado opuesto después de que nos casamos. Sólo gracias al esfuerzo consciente podemos generar una dosis constante de bondad, cariño y apreciación mutua, algo que queremos mantener hasta que “la muerte nos separe”.

2. Valora los breves momentos de intimidad y risa. Se trata de encontrar las oportunidades en las experiencias del día a día para generar juntos bellos momentos y recuerdos. Es muy importante adquirir el compromiso mutuo de que ningún problema ni obstáculo será más grande que el compromiso entre ambos.

3. Mostrar la propia vulnerabilidad. Sé que la palabra no suena atractiva, pero dar tu corazón a alguien en quien confías y a quien amas es algo maravilloso y necesario, aunque sea difícil de llevar a cabo. Tal vez seamos muy orgullosos y desconfiados para ser vulnerables, pero mostrarnos tal como somos puede generar enormes dosis de amor y conexión.

4. Repara. Esto es necesario porque después de que dos personas discuten, generalmente uno sale de la habitación y no regresa para decir “Siento haber dicho lo que dije”. Se entierra. Y luego al día siguiente hay otra discusión, generalmente por algo insignificante como el control remoto o quién va a sacar a pasear al perro. Este ciclo se vuelve la norma y llega a ser el comportamiento habitual en el matrimonio. Es crucial volver con el otro para reparar y discutir sobre lo que pasó para aprender de ello.

“El cambio es ley de vida. Y aquellos que sólo miran al pasado o al presente seguramente se perderán el futuro.” – John F. Kennedy

 No existen los matrimonios estables. Puede haber matrimonios felices pero no estables. Avanzamos o retrocedemos. Esto se aplica a todas las áreas de nuestra vida. No hay nada constante; sólo cambio y movimiento. Esta es “ley de vida” que es por lo que creo que cultivar las relaciones es tan importante. Tenemos el deber hacia nosotros mismos y hacia aquellos a los que amamos de no instalarnos en la mediocridad de ninguna de las maneras, sino cultivar y permitir que nuestras relaciones lleguen a ser la fuente de felicidad, apoyo y amor que esperábamos que fuesen.

Yehuda Berg