El Miedo | Kabbalah Centre España

El Miedo

El miedo: Apreciar nuestra grandeza

El miedo puede tener efectos tanto positivos como negativos en nuestro crecimiento espiritual. Supongamos, por ejemplo, que eres llamado delante del Creador para rendirle cuentas. ¿Cómo te sentirías? La mayoría de las personas, como es lógico, sentirían cierto temor. Pero como veremos esto no es algo malo siempre y cuando entendamos nuestro miedo correctamente.

¿Qué te dice tu miedo? ¿Cuál es su verdadero significado? Tal vez te acuerdes de cosas que tendrías que haber hecho pero no hiciste. Podría hacer que recuerdes las veces en que actuaste motivado por intereses egoístas más que por un genuino deseo de compartir. Si de pronto te encontraras ante Dios, teniendo que explicarle tu comportamiento, ¿crees que te seguirían pareciendo importantes los deseos egoístas? Podemos utilizar la porción de la Torá de cada semana como una herramienta para contactar con el miedo que podríamos experimentar si hiciéramos una revisión honesta de nuestra vida. Más importante aún, al conectar con la energía de la porción, podríamos convertir nuestro miedo en una fuerza motivadora de cambios positivos en nuestra vida, empezando ahora mismo.

La Kabbalah nos enseña que cada uno de nosotros comparecerá de hecho en una corte celestial cuando dejemos este mundo. Pero no será como un juicio criminal o civil en el mundo físico. No habrá ángeles que ejerzan de fiscales para enumerar nuestras transgresiones, ni tampoco abogados defensores suplicando clemencia a nuestro favor. La verdad es mucho más simple: cuando lleguemos al mundo superior, simplemente nos será revelada la verdadera grandeza de nuestras almas.

Es cierto, para algunas personas, y quizás para muchas, será una experiencia dolorosa. Verán el gran potencial espiritual que poseían y se darán cuenta de cómo habrán desperdiciado este regalo maravilloso. Volverán la vista atrás y pensarán “¡Tenía este gran tesoro y no le saqué el máximo provecho!” . Esta es una lección que asusta, pero también de una gran importancia. Si sólo supiésemos valorar nuestra grandeza – si pudiésemos darnos cuenta de que no sólo somos carne y hueso, sino que tenemos una gran alma, que es parte del Creador – nos esforzaríamos en sacar el mayor provecho de ese don.

Si pensar en esto te provoca cierto temor, ese temor puede ser una bendición. Utilízalo como combustible para compartir con los demás en el día a día, y para convertirte, desde el fondo de tu corazón y tu alma, en un ser con el genuino deseo de compartir. La porción de esta semana nos puede ayudar a concentrarnos claramente en los objetivos hermanos de la acción externa y crecimiento interno. Y al meditar sobre estas enseñanzas podremos conectar con la energía espiritual que convertirá esas metas en realidad.

 

Para leer más sobre “Apreciar nuestra grandeza” ir a: Los Secretos del Zóhar